Candelaria Pereyra. Desde chiquita, “Candy”. Mis estudios empezaron en el colegio Santa Hilda, en la ciudad de Hurlingham, Buenos Aires. Gracias a mis padres me formé en esta gran institución donde el arte cumple un rol importante y pude así sembrar mis raíces en la música desde chica… los shows de jardín de infantes, las clases de música, las clases de canto, el coro, estudiar clarinete, formar parte de la orquesta, actuar en las obras de teatro, los conciertos y concursos me dieron herramientas fundamentales para esta carrera. En mis últimos años del secundario, ya con hambre de más, tomé clases de canto en “Pianissimo” con mi hoy adorado amigo Pancho Virasoro, quien me enseñó tanto y a quien quiero mucho. Con su consejo entré al grupo de teatro musical “Northeatre” en un centro llamado “Anthropos” donde estudié comedia musical bajo la dirección de Victoria Ottaviano. Esta fue una etapa muy especial para mí… crecí bailando, actuando y cantando hasta protagonizar varios musicales, viví momentos únicos. Durante estos años también me acerqué a otros establecimientos como la Escuela de Música de Buenos Aires y la Escuela de Canto de Sebastián Mellino, de los cuales me llevé conocimientos esenciales. Mientras tanto seguí formándome en el canto con Anita Bacci y después Marcelo Velasco Vidal. Marcelo me invitó a incursionar en el mundo de la fonoaudiología de la mano de Mercedes Bassi y Mercedes me presentó a quien fue una gran guía: Estela Leiva. Hoy en día tomo clases con Florencia D'Elia, una excelente persona y coach vocal llena de experiencia y conocimiento. Después de algunos años de postergar algo que deseaba enormemente hacer: teatro, estudio hoy en la Escuela de Teatro de Buenos Aires, de Raúl Serrano. Agradezco mucho a todos mis mentores por haber sido grandes instructores y lindísimas personas en este camino.